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Lucha Por La Independencia His Essay Research

Paper LUCHA POR LA INDEPENDENCIA HISPANOAMERICANA CONCEPTO DE AMERICA La mayor a de los historiadores y ge grafos est de acuerdo en que existen dos unidades geogr ficas diferenciables: la Am rica anglosajona y Am rica Latina. Las diferencias fundamentales entre ambas est n determinadas por aspectos ling sticos, hist ricos, culturales, sociales y pol ticos.

Lucha Por La Independencia His Essay, Research Paper

LUCHA POR LA INDEPENDENCIA HISPANOAMERICANA

CONCEPTO DE AMERICA

La mayor a de los historiadores y ge grafos est de acuerdo en que existen dos unidades geogr ficas diferenciables: la Am rica anglosajona y Am rica Latina. Las diferencias fundamentales entre ambas est n determinadas por aspectos ling sticos, hist ricos, culturales, sociales y pol ticos. Mientras el territorio que comprende la Am rica anglosajona fue conquistado y colonizado -esencialmente- por ingleses, franceses y otros grupos provenientes del centro y norte de Europa, el territorio de la Am rica Latina fue colonizado -en su mayor a- por espa oles y Portugueses. Esto marc diferencias de lenguaje: en la anglosajona, predomina el ingl s; en la latina, predominan el espa ol y el portugu s. Junto con la herencia cultural que determina el lenguaje, tambi n, se manifiestan diferentes visiones del mundo, actitudes y creencias, que generan diferencias con la parte que se denomina anglosajona. A esta Am rica diferente, los historiadores y ge grafos le han designado el nombre de Am rica Latina como una manera de establecer los rasgos distintivos entre una y otra Am rica.

Con gran frecuencia, se tiende a definir a Am rica Latina de acuerdo a consideraciones de tipo geogr fico. Por esta raz n, algunos destacan que Am rica Latina es el conglomerado de pa ses que componen M xico, Am rica Central (incluyendo Belice) Am rica del Sur incluyendo Brasil y las Guyanas y algunas islas del Caribe, tales como Cuba, La Espa ola y Puerto Rico. De hecho, la inclusi n de pa ses como Belice, las Guyanas y otras islas del Caribe no hispano en el entorno latinoamericano, ha sido significativamente cuestionada entre algunos historiadores, porque stas presentan caracter sticas que rompen con los patrones que -generalmente- se utilizan para justificar la unidad latinoamericana. Belice (Honduras Brit nica) fue colonia inglesa, y su idioma oficial es el ingl s, el cual no proviene del lat n ni se constituye como herencia de una cultura latina. Esta peculiaridad -tambi n- es compartida por casi todas las Antillas Menores, las Bahamas, Jamaica y Guyana. Adem s, se unen a este grupo Aruba y Surinan, en donde se habla varios idiomas, con predominio del holand s. Sin embargo, su posici n geogr fica, su poblaci n y muchas formas de conducta cultural las acercan al conglomerado de los pa ses latinoamericanos.

Sin embargo, podemos se alar que la definici n m s generalizada destaca que Am rica Latina es un continente que posee una tradici n, historia, lengua, cultura y religi n comunes, y cuya caracter stica m s significativa es el mestizaje. El t rmino “Am rica Latina” apareci por primera vez en 1836, en Francia. Fue acu ado por el franc s Michel Chevalier, con el fin de establecer las diferencias, en aquellos momentos, entre Am rica del Norte y Am rica del Sur. El uso del t rmino se expandi r pidamente, y fue aceptado por los reci n independizados territorios latinoamericanos, pues represent el reconocimiento de una Am rica distinta de Espa a, Europa y los Estados Unidos de Am rica. Por diversas motivaciones e intereses, Espa a no acept la utilizaci n del concepto, y prefiri continuar utilizando los t rminos Hispanoam rica e Iberoam rica para referirse a lo que hoy denominamos Am rica Latina. Sin embargo, para los latinoamericanos, la utilizaci n del concepto ha servido, hasta nuestros d as, como elemento aglutinador, es decir, como elemento que ha dado unidad e identidad a un pueblo. Desde 1836 hasta el presente, sus alcances se han ido ampliando, y alude a una realidad mucho m s abarcadora que la diferenciaci n entre Am rica del Norte y Am rica del Sur.

En resum n podemos decir que Hispanoam rica es el nombre que se da al conjunto de naciones americanas que hablan espa ol e Iberoam rica el nombre con el que se denomina a la parte de Am rica colonizada por Espa a y Portugal.

LA LUCHA POR LA INDEPENDENCIA

Las nociones de libertad y nacionalismo surgieron, en Am rica Latina, para fines del siglo XVIII. Antes de la independencia, el pueblo latinoamericano adquiri conciencia de las diferencias existentes entre las metr polis y los territorios coloniales, y, con esta toma de conciencia, comenz a manifestarse el sentimiento patrio y de identidad nacional. El concepto libertad adquiri gran significado con el nacionalismo, y la lucha por la libertad y la preservaci n de la identidad nacional se convirtieron en los estandartes de los pueblos latinoamericanos. El incipiente nacionalismo contribuy , pues, a cuestionar el orden colonial prevaleciente. Estas posiciones de las colonias engendraron serias divergencias con las metr polis, lo que contribuy a allanar la ruta hacia la independencia.

En el proceso de lucha, las colonias vieron surgir un gran n*mero de figuras heroicas que dejaron su huella en el desarrollo de una nueva identidad nacional. Los criollos, respaldados por mestizos, mulatos e indios, lograron sustituir los poderes metropolitanos, y asumieron el mando. El reto mayor fue lograr la integraci n de los nuevos estados reci n creados, pero para esto era necesario algo m s que un fuerte deseo de libertad.

LA INFLUENCIA DE LA ILUSTRACION, LA GUERRA DE INDEPENDENCIA DE ESTADOS

UNIDOS Y LA REVOLUCION FRANCESA

Las ideas de la Ilustraci n, la Guerra de Independencia de Estados Unidos y la Revoluci n Francesa ejercieron gran influencia en los territorios coloniales de Espa a en Am rica. Gracias a la Enciclopedia de Diderot, las ideas de la Ilustraci n fueron muy estudiadas entre los sectores educados de Latinoam rica, en especial, por miembros del clero y la burgues a criolla de Hispanoam rica. En estos sectores sociales, las ideas de libertad, igualdad, progreso y soberan a entre otras corrientes se difundieron r pidamente, as como las ideas de Rousseau, Bayle, Mostesquieu, Voltaire y Rainal. Sin embargo, la mayor a de la poblaci n no entr en contacto con estas corrientes de pensamiento debido a factores como el analfabetismo y la fuerte censura prevaleciente contra todo aquello que representara un peligro para el Estado colonial. No obstante, las medidas establecidas por Espa a no impidieron la expansi n de las nuevas tendencias filos ficas y pol ticas.

La Guerra de Independencia de los Estados Unidos es ejemplo de la gran influencia que tuvieron las ideas de la Ilustraci n en Am rica. A su vez, tambi n, tuvo un gran impacto en el pensamiento pol tico latinoamericano, y sirvi de modelo para las colonias hispanoamericanas. Por ejemplo, la Declaraci n de Independencia y la Constituci n de Estados Unidos fueron los modelos para la Constituci n de Venezuela, de 1811. Latinoam rica vio a Estados Unidos como la encarnaci n de la libertad y del republicanismo, ambos, postulados de la Ilustraci n.

La Revoluci n Francesa fue otro producto de la Ilustraci n. Sin embargo, por el contrario de la Guerra de Independencia de Estados Unidos, la Revoluci n Francesa tuvo un impacto negativo en las colonias hispanoamericanas. Su postulado de igualdad entre todos los hombres no era compatible con los intereses econ micos de la clase criolla dominante. Estaban de acuerdo en la igualdad entre los miembros de su propia clase, pero no la igualdad del criollo con los indios, negros, mestizos y mulatos. Por esta raz n, las ideas presentadas por la Revoluci n Francesa no fueron bien acogidas por los sectores dominantes de la sociedad colonial.

Sin embargo, la Revoluci n Francesa tuvo gran impacto en el Santo Domingo franc s. El ambiente revolucionario y los cambios radicales que prevalecieron en Francia se hicieron patentes en la colonia, que se convirti en escenario de una violenta revuelta de esclavos. Como la violencia se extendi desde Hait hasta las masas de esclavos de Venezuela, los criollos rechazaron con horror las doctrinas revolucionarias francesas, y prefirieron tomar otro modelo m s cercano a sus intereses y a su territorio: el modelo norteamericano.

PRELUDIO A LA GUERRA DE INDEPENDENCIA: CAUSAS

La Ilustraci n sirvi de justificaci n ideol gica para las guerras de independencia latinoamericanas, pero no fue exactamente la causa que la origin . Varias circunstancias inciden para provocar este acontecimiento:

El fuerte control de los Borbones en todos los aspectos de la vida de las colonias.

El desarrollo de la burocracia como signo de centralizaci n de las funciones administrativas de la colonia, lo que origin la p rdida de las libertades municipales.

La exclusi n de los criollos de los cargos p*blicos (con el fin de minimizar su poder).

Un desarrollo econ mico fundamentado en la dependencia.

Los altos impuestos.

La falta de recursos para mantener el imperio (Espa a no ten a una adecuada fuerza militar y tampoco produc a lo suficiente para satisfacer las demandas y necesidades econ micas de sus colonias.).

Estas situaciones desencadenaron gran tensi n y malestar entre los distintos sectores de las colonias hispanoamericanas. Sin embargo, los indios, los negros y los mulatos fueron los m s afectados, pues resultaron oprimidos, adem s, por la clase criolla dominante.

ANTECEDENTES DE LA LUCHA REVOLUCIONARIA

Ante la agobiante situaci n social, y desde mediados del siglo XVIII, se desarrollaron serias convulsiones internas que pusieron de manifiesto la lucha de clases y la decadente administraci n colonial. Algunos de los movimientos m s significativos son los siguientes:

La rebeli n de los comuneros del Paraguay, un movimiento de origen econ mico y pol tico dirigido a combatir el poder de los jesuitas, quienes controlaban la Econom a colonial, y regulaban el trabajo ind gena. La protecci n de los jesuitas hacia los indios provoc choques con los terratenientes, quienes quer an tener dominio sobre las tierras dominadas por los jesuitas, e interesaban tener acceso a la mano de obra guaran . Por esta raz n, los terratenientes se levantaron en rebeli n contra el dominio de los jesuitas.

El lanzamiento de Clatayud, en Cochabamba, un alzamiento mestizo y urbano contra la tributaci n obligada a indios y mestizos. Aunque se estableci el pago de tributos a todos los sectores sociales, ste reca a m s sobre los indios. En un intento de equiparar estos pagos, el gobierno espa ol determin que los indios y mestizos, deb an pagar lo mismo. Esta acci n del gobierno colonial puso de manifiesto las diferencias sociales entre indios y mestizos y, por esta raz n, los mestizos urbanos se alzaron contra el tributo.

El levantamiento de los hermanos Catari, un levantamiento contra los abusos de los cobradores de tributo y el repartimiento.

La revuelta contra la Compa ia Guipuzcoana de Caracas, un levantamiento de la aristocracia latifundista contra el monopolio ejercido por esta compa a, y el. control absoluto sobre el precio de los productos, lo cual afectaba el desarrollo econ mico de los comerciantes criollos.

El alzamiento indio de Jos Gabriel Tupac Amaru, contra los abusos de la mita y del trabajo obligatorio. Este se proclam emperador del Per*, y declar abolidos los repartimientos y la mita. Los indios en la mita ten an p simas condiciones de trabajo, pues sta implicaba largas horas de trabajo con s lo una hora de descanso. Tambi n, estaban mal alimentados, y la coincidencia de circunstancias provoc una. alta incidencia de mortalidad. Adem s, produjo el despoblamiento de regiones ind genas, por la emigraci n de trabajadores que hu an de la mita.

Todos estos alzamientos fracasaron por falta de organizaci n t cnica y de armamentos militares.

EL CONFLICTO POLITICO ESPA+OL Y LA CRISIS DE LEALTAD

La Invasi n napole nica a Espa a se considera la causa precipitante de la guerra de independencia. La invasi n francesa represent -para Espa a- la p rdida de la unidad mon rquica ya que los reyes Carlos IV y Fernando VII fueron obligados a abdicar la corona en favor de Jos Bonaparte. Con la ocupaci n francesa, el imperio espa ol enfrent una aguda crisis internacional e interna: las colonias americanas reafirmaron su lealtad al rey de Espa a, Fernando VII, y -siguiendo el ejemplo de Espa a- en Venezuela, Cuba, Puerto Rico, Chile y otros territorios coloniales, se establecieron juntas que juraron lealtad a la Junta de Sevilla. A pesar del apoyo inicial, en Am rica, ya comenzaba a perfilarse una crisis de lealtad: +a qui n ser an leales? +al rey o a la Junta? Ante la ausencia del monarca, +ten a Espa a poder sobre las colonias? ,la lite criolla de M xico determin que, ante la ausencia del rey, Espa a no ten a ning*n derecho que ejercer sobre Am rica.

Bas ndose en el principio de que la soberan a radicaba en las instituciones criollas, las colonias comenzaron a tomar sus propias determinaciones pol ticas, lo que, impl citamente, represent una separaci n de Espa a. En 1810, Caracas estableci la Junta Suprema de Caracas, compuesta por miembros de la lite colonial y del Consejo Municipal. Aunque la Junta declar su lealtad al rey, no obstante, determin controlar y gobernar la colonia sin la autorizaci n del gobierno espa ol. Era evidente que la lite colonial no estaba dispuesta a acatar la autoridad metropolitana en unos momentos en que, claramente, se reflejaba la debilidad del imperio espa ol. Por consiguiente, la lite criolla aprovech la coyuntura internacional y la debilidad de Espa a para declarar la independencia.

GUERRA DE INDEPENDENCIA: LUCHA ARMADA. GUERRA CIVIL, GRUPOS Y HEROES NACIONALES

La Guerra de Independencia de los pueblos hispanoamericanos fue cruenta, encarnizada, y puso de manifiesto las luchas internas de poder entre la lite criolla. La clase dominante se fraccion en distintos grupos de poder: patriotas realistas, centralistas, federalistas, moderados, liberales y conservadores. Por ejemplo, en Chile, el Congreso Nacional estaba dividido en grupos: moderados e independentistas (encabezados por Bernardo O’Higgins). En Venezuela, el Congreso Nacional mostr , tambi n, diferencias entre los grupos pol ticos, sin embargo, los grupos a favor de la independencia dominaron. Francisco de Miranda y Sim n Bol var (ambos independentistas) organizaron, en 1810, la Sociedad Patri tica, con el fin de lograr la separaci n. Venezuela declar la independencia en 1811, y redact una constituci n que adopt la forma de gobierno republicano y federal, similar a la Constituci n de Estados Unidos. Los conflictos internos y la movilizaci n de las fuerzas espa olas sofocaron y suprimieron la Primera Rep*blica de Venezuela. Ante el fracaso venezolano, y las pocas posibilidades de lograr el apoyo de Nueva Granada para la recuperaci n de Venezuela, Bol var decidi exilarse en Jamaica.

En M xico, los sectores populares m s afectados por las luchas entre criollos y peninsulares fueron los indios y los mestizos. Ante las p simas condiciones sociales y econ micas del campesino ind gena, el padre Miguel Hidalgo se levant en rebeli n, en 1810. El Grito de Dolores inici la guerra de independencia de M xico. Este movimiento era esencialmente ind gena y campesino, y careci del apoyo de los sectores dominantes como la iglesia y la lite criolla. Ante la derrota y muerte de Hidalgo, en 1811, Jos Mar a Morelos retom la lucha armada. Para 1813, ste convoc el Congreso de Chilpancingo, y plante la independencia absoluta de M xico. La causa libertaria de Morelos qued truncada, en 1815, al ser capturado y ejecutado.

En la regi n de La Plata (Buenos Aires), la lucha entre criollos y peninsulares se vio afectada por otra fuerza externa que ejerci presi n sobre la regi n: Inglaterra. En los a os de 1806 y 1807, La Plata fue ocupada por Inglaterra. Esta ocupaci n provoc una crisis en la administraci n colonial, pero, tambi n, estimul el esp ritu nacionalista de los porte os, y puso de relieve la fragilidad del imperio espa ol. La *nica colonia en Sur Am rica que mantuvo la adhesi n y lealtad a Espa a fue Per*. Razones de tipo social y racial contribuyeron a este hecho: la clase criolla peruana prefiri mantener la lealtad a Espa a ante el temor de una alianza entre los mestizos y los indios, que eran num ricamente superiores a ellos, pues dicha alianza pod a poner en peligro sus intereses econ micos y sociales.

En el Caribe, Puerto Rico y Cuba tambi n permanecieron leales a Espa a. Sin embargo, en ambas islas, comenz a perfilarse un movimiento a favor de la independencia. En Puerto Rico, por ejemplo, hubo una gran simpat a hacia la causa libertaria, y el pueblo puertorrique o se neg a participar militarmente en contra de los hermanos latinoamericanos. Ante la solidaridad manifiesta de Cuba y Puerto Rico a la guerra de independencia, Espa a decidi reforzar el sistema represivo en las islas con el fin de evitar levantamientos revolucionarios, y logr retener las islas.

Las colonias centroamericanas tambi n se rebelaron contra Espa a. De hecho, la primera provincia en declarar su independencia fue El Salvador. Al contrario de M xico, la rebeli n centroamericana fue fundamentalmente elitista, y tuvo poca participaci n de los sectores populares. En 1823, el reino de Guatemala -compuesto por Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica- declar la independencia y en 1824,se organiz la Rep*blica Federal Centroamericana. No obstante, la Rep*blica Federal Centroamericana enfrent serias dificultades que la llevaron finalmente al rompimiento que dio origen a las naciones que conocemos hoy. Para 1815, parec a que el movimiento independentista de las colonias espa olas hab a fracasado. En 1816, las fuerzas expedicionarias de Pablo Morillo reprimieron con dureza a Nueva Granada y Venezuela. A pesar de la reacci n antirevolucionaria, comenzaron a resurgir fuerzas de resistencia, como las guerrillas. El movimiento independentista renaci con el gran triunfo de la batalla de Boyac , con el cual se liber Nueva Granada, y se proclam la formaci n de la Rep*blica de la Gran Colombia, compuesta por Venezuela, Nueva Granada y Ecuador. Bol var encarg la tarea de libertar al Ecuador al general Antonio Jos de Sucre, y sta se complet en 1822.

Mientras la lucha bolivariana se recrudeci en el norte de Sur Am rica, en Chile, las fuerzas realistas dominaban la regi n, y correspondi a Jos de San Mart n la liberaci n de este pa s. En la batalla de Chacabuco, de 1817, San Mart n derrot a los espa oles, pero fue en la batalla de Maip* cuando San Mart n logr la independencia de la regi n. El triunfo revolucionario en Chile permiti el establecimiento de un gobierno encabezado por O’Higgins, y con su apoyo, San Mart n prepar la campa a para conquistar Per*. En ese mismo a o, Agust n de Iturbide, en M xico, proclam el Plan de Iguala, que declar la independencia de M xico. El encuentro de Bol var y San Mart n se produjo en Guayaquil. Como resultado de la entrevista, San Mart n renunci a sus cargos, volvi a Chile, y emigr definitivamente a Europa, Bol var recurri a Sucre para la liberaci n del Alto Per*. La batalla de Ayacucho puso fin a las guerras de independencia, y, con la independencia del Alto Per*, naci Bolivia.

Al contrario de las guerras de Independencia de las colonias espa olas, la independencia de Brasil no fue tan devastadora. Brasil se convirti en la sede del gobierno portugu s cuando Napole n ocup Portugal, y esta presencia fue importante en el desarrollo de la colonia: R o de Janeiro creci y se fortaleci econ micamente, y Portugal permiti reformas econ micas en Brasil que beneficiaron a los comerciantes brasile os. En el aspecto pol tico, Brasil era regido como un estado aut nomo; no obstante, en 1820, se produjo, en Portugal, un levantamiento que exigi la convocaci n a cortes y el retorno del rey Joao VI. Ante el retorno del rey, las cortes propusieron revocar el gobierno aut nomo de Brasil, y esta situaci n provoc que el heredero al trono de Portugal, Pedro de Braganza -radicado en Brasil- se pronunciara en contra del gobierno de Portugal. Este determin levantarse en rebeli n, declar la independencia, y se convirti en el primer emperador de Brasil.

EFECTOS DE LA GUERRA

La lucha por la independencia tuvo serias implicaciones en los reci n independizados territorios: la independencia no asegur el fin de las guerras civiles, y los conflictos regionales se agudizaron luego de la guerra. Las tensiones sociales y raciales prevalecientes durante la guerra polarizaron las sociedades de los nuevos pa ses. El poder pol tico de las naciones independizadas fue d bil, y promovi el desarrollo del caudillismo. Aunque la guerra termin con el monopolio espa ol, las naciones latinoamericanas quedaron a merced de la influencia econ mica de Estados Unidos e Inglaterra, que dominaban el mercado atl ntico. Esto represent un problema adicional, pues el fuerte desarrollo econ mico de los norteamericanos resultaba demasiado competitivo para los pa ses recien independizados. Adem s, en ellos, prevalec a un clima de confusi n, desorganizaci n e inestabilidad. El Congreso de Panam no cont con el apoyo de todos los pa ses Latinoamericanos. Luego de la independencia, las naciones latinoamericanas atravesaron serias dificultades de tipo pol tico y econ mico que m s bien generaron la disgresi n de los estados. Adem s, las potencias extranjeras -como Estados Unidos- ve an con gran recelo la unidad latinoamericana, pues pod a poner en peligro sus intereses sobre la regi n. Estas razones explican, en gran medida, por qu el Congreso de Panam , de 1826, no logr su cometido, y el sue o bolivariano de la confederaci n de los nuevos estados americanos qued inconcluso.

Despu s de la independencia, Guatemala busc apoyo en M xico como aliado para poder mantener la oligarqu a en el poder. Gabino Ga nza declar su anexi n a M xico e inmediatamente, Iturbide envi un ej rcito al mando del general Vicente Fil sola, que fue muy bien recibido en la capital del reino. Pero se produjo una disensi n: El Salvador se sublev contra los mexicanos, y el ej rcito de Fil sola se dirigi hacia aquella provincia, a la cual pudo someter. A la ca da de Iturbide, Fil sola volvi a Guatemala, donde la situaci n hab a cambiado, y se encontr muchos m s partidarios de la separaci n de M xico y de una independencia total. Propuso convocar un congreso para decidir lo que hab a de hacerse. El congreso, reunido el 24 de junio de 1823 en Guatemala, declar la independencia total. El reino de Guatemala pas a llamarse Provincias Unidas de Centroam rica, y se nombr un gobierno provisional de tres miembros, encabezado por el doctor Pedro Molina, con la misi n de redactar una constituci n.

Cuando se redact la constituci n, de influencia norteamericana, en noviembre de 1824, el pa s pas a llamarse Rep*blica Federal Centroamericana. Esta estaba formada por cinco estados, que ten an, a su vez, poderes ejecutivos, legislativos y judiciales completamente aut nomos dentro de sus l mites territoriales. Las luchas de las oligarqu as provinciales para mantenerse en el poder, y la de todos contra el intento centralizador de Guatemala, donde resid a el gobierno nacional, llevaron a la disoluci n de la federaci n. El presidente, Manuel Arce, y el gobernador de cada provincia (en Costa Rica, Juan Mora Fern ndez; en Nicaragua, Manuel Antonio de la Cerda; en Honduras, Dionisio Herrera; en El Salvador, Juan Vicente Villacorta; en Guatemala, Juan Barrundia), todos ellos pertenecientes a la oligarqu a terrateniente, organizaron gobiernos provinciales fuertes y poco a poco fueron separ ndose del gobierno central. Nicaragua, Honduras y Costa Rica se declararon independientes en 1838, Guatemala, en 1839, y El Salvador se independiz en 1841.

LOS COMIENZOS DE LA VIDA INDEPENDIENTE

Al concluir el siglo XIX, Am rica Latina qued dividida en 19 naciones y unos territorios incorporados, inmersos en un proceso de formaci n de nacionalidades que se caracterizar por la violencia que generar la pol tica de los reci n nacidos pa ses, en torno a asuntos tales como la anarqu a, los gobiernos dictatoriales y la definici n de fronteras. Pr cticamente todos los pa ses latinoamericanos, menos Brasil, tendr n conflictos de esta naturaleza. La inexperiencia pol tica de los criollos, junto con las luchas civiles y la ambici n imperialista de otros pa ses, propiciar la intervenci n continua de potencias extranjeras como los Estados Unidos e Inglaterra. Esta intervenci n ser el precio que habr que pagar por irse incorporando a la econom a mundial, y al capitalismo europeo, en especial, con Inglaterra.

Al concluir el proceso de liberaci n, cada una de las nuevas naciones se inici en el ejercicio de la vida independiente en circunstancias muy variadas. Por ejemplo, M xico sobresale por la complejidad y variedad de los problemas que tuvo que enfrentar, an logos a los que sufri durante su vida colonial. Adem s, su posici n geogr fica lo coloca en una situaci n conflictiva, pues es, tambi n, la frontera norte de Am rica Latina, y el punto m s propicio para la penetraci n de los pa ses que quisieron apoderarse del control que hab a perdido Espa a. En otros pa ses, los procesos fueron menos intensos, m s localistas, o m s uniformes.

MEXICO

M xico inicia su vida independiente bajo el imperio de Iturbide, en 1821 pero, en 1824, promulg su constituci n, y se cre la Rep*blica Federal de los Estados Unidos Mexicanos. Surgen dos bandos: los centralistas y los federalistas, quienes se debatir n el poder durante casi dos d cadas. Durante la decada de 1830, ante la creciente inmigraci n de estadounidenses al territorio de Texas, el presidente Santa Anna ordena las fronteras texanas, por lo que surgi el conflicto de Texas: los texanos se declararon independientes, y Santa Anna atac la regi n para reintegrarla a M xico. Logr su primera victoria en El Alamo pero, m s tarde, fue derrotado. Como resultado, Estados Unidos se apoder del territorio de Nuevo M xico y la Alta California. En un segundo enfrentamiento, los norteamericanos invadieron M xico. El tratado Guadalupe-Hidalgo devolvi la paz: M xico cedi el territorio desde el R o Grande hasta el Pac fico, y recibi 15 millones de d lares como indemnizaci n.

Tras a os de continuas luchas por el poder, Santa Anna (caudillo del pueblo) respaldado por el clero y los grandes terratenientes regres al gobierno, y se convirti en dictador. Benito Ju rez y otros l deres se rebelaron contra la dictadura de Santa Anna, quien fue derrotado y se exili en Colombia en 1857. Surgieron nuevos ideales de reforma: separar la Iglesia y el Estado; secularizar la educaci n; reducir el poder o econ mico de la iglesia quit ndole los bienes; impulsar la econom a, y establecer un sistema de justicia apoyado por legislaci n aprobada por una asamblea representativa.

Se promulg una nueva constituci n en 1857, y Ju rez asumi el poder. Dicha constituci n prohib a la esclavitud y las propiedades de la Iglesia: conced a la libertad de prensa; eliminaba los monopolios y establec a un gobierno democr tico representativo.

COSTA RICA

Costa Rica surge como un pa s pac fico. A pesar de tener una predominante poblaci n blanca, no exist an marcadas diferencias sociales. El trabajo, la unidad y la paz caracterizaban al pueblo costarricense, el cual logr desarrollar su econom a gracias al cultivo del caf , en un marco democr tico, y sin necesidad de un ej rcito. A este auge, le siguen tres cambios sociales importantes: el surgimiento de una clase adinerada junto a una clase media; la diversificaci n cultural gracias a las posibilidades econ micas existentes, y la constituci n de un r gimen liberal de gobierno.

EL SALVADOR

La Rep*blica de El Salvador atraves una serie de golpes de estado y de luchas pol ticas entre 1841 y 1864. Los salvadore os exiliados retornaron al pa s y proclamaron, en 1871, el gobierno de Santiago Gonz lez, quien comenz un programa de reformas liberales. Le sucedi Rafael Zald var, quien fue derrocado por una coalici n, que reuni por primera vez al pueblo y al ej rcito para llevar a cabo un golpe de estado. El Salvador termina el siglo XIX entre golpes de estado, habiendo conocido 62 presidencias en 58 a os. A pesar de ello, se alcanzar un gran progreso material con la creaci n de sistemas telegr ficos, el cable submarino, y el establecimiento de bancos y l neas de ferrocarriles.

NICARAGUA

Hasta mediados del siglo XIX, Nicaragua atraves numerosas guerras civiles entre las ciudades de Le n (de tendencias liberales) y Granada (de inclinaci n conservadora). Al ocupar los ingleses el puerto de San Juan (con la intenci n de construir un canal hacia el Pac fico), el pueblo se uni para rechazar la invasi n. Ante la impotencia contra el poder brit nico, se comenz a negociar entre Inglaterra y Estados Unidos, quienes tambi n pensaban construir un canal por Panam . La situaci n termina gracias al tratado Clayton-Bulwer.

En 1849, se comenz a construir carreteras, gracias a una concesi n hecha a la compa a Accesory Transit Company. Se inici una revuelta contra la compa a porque sta se negaba a pagar las cuotas que establec a el contrato. Poco a poco, se consigui nacionalizar la ruta, y comenz a prosperar el pa s. William Walker lleg al poder mediante la fuerza, lo que provoc que el pueblo se uniera por tercera vez y sacara al intruso, junto con la ayuda de fuerzas militares de pa ses vecinos. Luego de este suceso, se estableci un gobierno con dos presidentes, uno por cada bando, liberal y conservador. De 1859 a 1893, se sucedieron en el poder conservadores y liberales, quienes lograron traer prosperidad y progreso al pa s.

HONDURAS

Una sociedad sin marcadas diferencias de clases, una econom a desarticulada, y una geograf a que no permit a la libre comunicaci n fueron las caracter sticas de este pa s durante el siglo XIX. En 1880, la constituci n sustituy las leyes espa olas, y se consigui la libertad de prensa. Se enfatiz el cultivo del caf y la explotaci n de las minas como base econ mica del pa s. En 1891, se celebraron las primeras elecciones, las cuales aunque libres provocaron una guerra civil. Policarpo Bonilla trat durante su presidencia de crear nuevamente una Federaci n Centroamericana, como la que existi hasta 1837, cuando Am rica Central se fragment en los paises que la constitu an. Mientras tanto, los Estados Unidos iban asumiendo un monopolio en la realizaci n de las obras p*blicas del pa s. A fines del siglo, se logr reestructurar la econom a, basada en el guineo y la explotaci n minera, lo que desemboca en la entrada de Honduras al mercado mundial.

GUATEMALA

La Rep*blica de Guatemala comenz su vida independiente embarcada en una lucha de poderes entre Francisco Morazas y Rafael Carrera. Carrera asumi la presidencia en 1844, y gobern hasta su muerte en 1865. Le sucedi Vicente Cerna, quien fue depuesto por Miguel Garc a Granados, quien termin con el monopolio y dio auge al comercio y a la agricultura. De 1873 a 1895, Justo Rufino Barrios construy las bases de la moderna Guatemala. Otorg la libertad de cultos, estableci el matrimonio civil, se encarg de la educaci n del pueblo, y trat de eliminar la influencia de la iglesia cat lica en el poder pol tico. Dio auge al cultivo del caf como base de la econom a. Le suceden en el gobierno Alejandro M. Siniboldi, Jos Mar a Reina Barrios y Manuel Estrada Cabrera.

REPUBLICA DOMINICANA

La Rep*blica Dominicana vivi una serie de cambios de potencias dominantes, los cuales condicionaron su desarrollo. Fue invadida por Hait , pa s que ejerci su dominio hasta 1844. En el plano pol tico, la independencia o separaci n de Hait , fue favorecida por otro movimiento que se inici en aquel pa s en 1843 y que se propon a el derrocamiento del Presidente Boyer. Duarte y los trinitarios supieron aprovechar t cticamente este levantamiento, llamado “La Reforma”. La participaci n en la revuelta antiboyeriana facilit la preparaci n del movimiento independentista, pero provoc la represi n por parte de nuevo gobierno surgido despu s de la ca da de Boyer, presidido por Charles Herard. Duarte y otros trinitarios debieron abandonar el pa s; Fco. del Rosario S nchez, reorganiz las fuerzas separatistas que pronto proclamar an la Rep*blica. El movimiento separatista cont con el apoyo condicional de la diplomacia francesa que propon a un protectorado a la naciente Rep*blica. Esta propuesta escendi el movimiento entre independentistas puros (duartistas) y simples separatistas (afrancesados). Ambos bandos estuvieron presentes en la Junta Central Gubernativa que finalmente qued controlada por los *ltimos. Duarte y los dem s liberales fueron expulsados del pa s en ese mismo a o de 1844, por orden del entonces Presidente Pedro Santana.

A os de inestabilidad y nuevas luchas con Hait llevan a lo dominicanos a pedir nuevamente la anexi n a Espa a en 1860, la cual dur cinco a os. En 1868, Buenaventura B ez quiso anexar el pa s a los Estados Unidos sin tener xito. Siguieron a os de revueltas y crisis hasta 1887, cuando Ulises Heureaux logr el poder, que conserv por doce a os. Este ampl a la industria azucarera, ayudado por trabajadores de varios pa ses del Caribe. Aunque la vida del pueblo fue peor que durante la poca de la colonia, los Estados Unidos aprovechar n esta ocasi n para intervenir en la pol tica del pa s durante el siglo XX.

HAITI

Hait sufri 38 a os de luchas pol ticas y sociales, situaci n que termin en 1849, cuando Faustino Soulouque se proclam emperador. Nuevamente, el crimen, las luchas sociales y el anarquismo sumieron al pa s en la miseria que heredaron los haitiarios del siglo XX.

CUBA Y PUERTO RICO

Cuba y Puerto Rico continuaron siendo colonias espa olas hasta 1898, cuando pasaron a ser posesi n de los Estados Unidos, durante la Guerra Hispanoamericana. El sentimiento separatista se hab a hecho sentir en la islas: Cuba, por su parte, sigui luchando su independencia y el 23 de septiembre de 1868, en Puerto Rico, se dio el Grito de Lares, un intento de los boricuas de liberarse de Espa a. Mientras Cuba logr la independencia, a ra z d el cambio a la soberan a norteamericana, Puerto Rico se enfrenta al siglo XX con un nuevo gobierno, bajo la influencia de otra cultura y de otro idioma, sin dejar de ser parte de la regi n latinoamericana, en donde hab a nacido en el siglo XV.

VENEZUELA

Venezuela sufri una oligarqu a militar durante casi todo el siglo XIX, y la dictadura se impuso como la forma de gobierno predominante. Jos Antonio P ez encabez el primer gobierno de la nueva naci n; de corte centralista, el gobierno de P ez se caracteriz por: la p rdida del poder o econ mico y educativo de la iglesia; la aplicaci n de la pena de muerte para los cr menes pol ticos, y el continuismo de la esclavitud. Comenz a levantar la econom a, con lo cual logr : amortizar la deuda nacional; construir v as de comunicaci n, y dar impulso al comercio exterior con la venta del caf y el cacao.

En la d cada del 1848 al 1858, desapareci la credibilidad de la administraci n p*blica, y comenz a decaer r pidamente la econom a del pa s. Los errores del gobierno liberal de los a os 60 trajeron como consecuencia una nueva guerra civil, que concluy con la presidencia de Antonio Guzm n Blanco. Su gobierno se caracteriz por garantizar el voto universal, y la elecci n directa del presidente por el pueblo. Guzm n Blanco gobern durante 28 a os, y trat de recuperar el cr dito exterior, as como las inversiones extranjeras. El *ltimo presidente del siglo XIX, Cipriano Castro Ruiz, tom la ciudad de Caracas al mando del ej rcito, y se convirti en el gobernante m s corrupto del siglo.

COLOMBIA

La Rep*blica de Colombia atraves 25 guerras civiles despu s de su independencia. Francisco de Paula Santander logr organizar las finanzas del pa s; aument el comercio interno y el externo; y dio comienzo a una poca de prosperidad para la naci n, que se interrumpi con la guerra civil de 1840, cuando se formaron los partidos pol ticos liberal y conservador. Se foment la cultura, se adopt el sistema m trico, y se impuls el comercio internacional. Tambi n, se prepar el tratado con Estados Unidos para la construcci n del canal de Panam . Bajo el gobierno del liberal Juan Hilario L pez, se pusieron en marcha las reformas del 50, que trajeron problemas con la Iglesia Cat lica al expropi rsele los bienes. La Constituci n de 1863 empeor el problema al garantizar la libertad religiosa, suprimir las rdenes religiosas, y autorizar al gobierno a supervisar el culto p*blico. Se sucedi una serie de gobernantes ineptos hasta 1880, cuando Rafael N* ez se convirti en el amo. Estableci una nueva constituci n, restableci las relaciones diplom ticas con el Vaticano, y el catolicismo volvi a ser la religi n oficial del pa s.

ECUADOR

Luego de la independencia, Ecuador vivi una poca violenta de luchas pol ticas y religiosas. Los gobiernos de Juan Jos Flores y Vicente Rocafuerte intentaron resolver los problemas del pa s, pero trataron al pueblo con mano cruel y d spota. De 1845 en adelante, el pa s sufri momentos de anarqu a que duraron hasta fines de siglo. Gabriel Garc a Moreno, apoyado por la iglesia y los ricos terratenientes, subi al poder y trajo el primer periodo de progreso al Ecuador. Construy escuelas, hospitales y v as de comunicaci n pero, ir nicamente muri asesinado en las escaleras del palacio presidencial. Eloy Alfaro, el sucesor, desmantel la estructura de gobierno. Dispuso que la educaci n la impartir a el gobierno y no la iglesia. Regul los matrimonios, los divorcios y los entierros, y aceler la econom a del pa s al fomentar la exportaci n de productos nacionales.

PERU

Hasta 1844, en el Per*, se sucedieron cruentas guerras civiles. Bajo el gobierno de Ram n Castilla, el pa s comenz a disfrutar de una vida pac fica, pues ste restableci el comercio, explot comercialmente el salitre y el guano, estableci l neas de ferrocarril y el tel grafo, y aboli la esclavitud negra y el tributo al indio. Por constituci n, se establecieron l mites al poder presidencial, y se declar el catolicismo como religi n oficial. Antonio Pezot tuvo que enfrentarse a Espa a, que quer a recuperar su antigua colonia. Como resultado, se enfatiz la educaci n militar y la naval. Del 1879 al 1883, se libr la segunda Guerra del Pac fico entre Bolivia, Chile y Per*. Este perder a la zona salitrera, su mejor fuente de ingresos. Luego de otra guerra interna, C ceres tom el poder, y logr reorganizar econ micamente al pa s. Pi rola reinstal la dictadura, y estableci un c digo militar pero fue un buen administrador.

BOLIVIA

Bolivia adopt una constituci n en 1826 basada en la divisi n de poderes y el derecho al voto. La presidencia ser a vitalicia, y el presidente pod a nombrar a su sucesor. Se abolieron los privilegios sociales y la esclavitud, y se otorgaron derechos civiles a la poblaci n. Antonio Jos de Sucre, electo presidente, impuls la econom a del pa s pero no lo pudo sacar de la bancarrota. Su sucesor, Andr s de Santa Cruz, cre universidades y escuelas, e implant el c digo penal espa ol. Le sigui un periodo de anarquismo hasta subir al poder Hilario Daza. Durante la guerra del Pac fico, Bolivia hab a perdido su *nica salida al mar y los ingresos de la producci n del salitre. Para poder salvar al pa s, hab a que rescatar la econom a, y los sucesores de Daza se encargaron de ello.

CHILE

La Rep*blica de Chile comenz su vida independiente en medio de una gran desorganizaci n administrativa. El pueblo ve a el cuerpo militar como la *nica salvaci n. Bernardo O’Higgins fue designado director del pa s. Su administraci n provoc malestar entre el pueblo, al eliminar los t tulos nobiliarios, e intervenir en los asuntos eclesi sticos. Fund escuelas y la biblioteca nacional. Tras ser obligado a renunciar, el pa s atraves una poca de anarqu a durante la cual se aboli la esclavitud. La constituci n de 1826 dividi al pa s en ocho provincias. Con la subida de Prieto al poder, comenz una poca de progreso y de orden. Se les concedi el voto a los varones mayores de veinticinco a os que supieran leer y escribir, y, adem s, tuvieran propiedades. De 1841 a 1851, comenz la expansi n del comercio de las minas de cobre. Con Manuel Montt, el d spota ilustrado, el pa s continu su acelerado progreso econ mico y cultural.

ARGENTINA

Fuertes luchas por lograr la unificaci n territorial de las diferentes regiones argentinas entre federalistas y centralistas iniciaron la vida independiente de la rep*blica. Se convoc un congreso en Tucum n como *ltimo intento por salvar la uni n pero no tuvo efecto. En 1829, se eligi gobernante a Manuel de Rosas, verdadero caudillo del pueblo. Rosas procur equilibrar las diferentes clases sociales mientras domin con mano f rrea. En 1852, se present una constituci n que integraba en un pa s a todas las regiones del antiguo Virreino de la Plata, hecho que trajo como consecuencia otra guerra civil, ante el rechazo que el documento sufri entre algunos sectores que se opon an a la integraci n de un gobierno central. Bartolom Mitre asumi el poder, seguido por Domingo Faustino Sarmiento, y otra guerra civil. En 1880, Buenos Aires fue proclamada capital de la rep*blica. A partir de entonces, se termin la guerra con los indios, se ocup y coloniz el desierto, se construyeron l neas ferrocarrileras, se foment la agricultura, se establecieron el matrimonio civil y la ley de educaci n.

URUGUAY

Tanto el Uruguay como el Paraguay se consideraban provincias de Argentina cuando sta era, a*n, el virreinato de La Plata. Por esta raz n, su independencia fue obtenida de la Argentina, y no de Espa a. Durante las dos primeras d cadas de vida libre, surgieron los partidos pol ticos uruguayos: el colorado y el blanco. Sus luchas llevaron al pa s a vivir un estado de guerra durante casi todo el siglo XIX. El poder logr centralizarse bajo el gobierno de Lorenzo Latorre, en 1876, quien mejor la ganader a, termin con el poder caudillista, y pacific las zonas rurales.

PARAGUAY

La independencia de Paraguay se reconoci casi a mediados de siglo. Inmediatamente, comenz un periodo de progreso, gracias a la ayuda de los pa ses europeos y Estados Unidos. El Estado fue el principal empresario, gracias a su flota, sus astilleros y su poderoso ej rcito. Del 1841 al 1870, se resolvieron los problemas con el extranjero pero no as los internos, ya que una guerra civil dej destrozado el pa s en 1865. En los *ltimos a os del siglo, se vivieron d as de lucha entre los dos partidos pol ticos: el liberal y el colorado.

BRASIL

Bajo las monarqu as de Pedro I y Pedro II que duraron 67 a os, es decir, hasta 1889, el pueblo brasile o conoci una poca de progreso que se tradujo en intervenciones activas de Brasil en la pol tica interna de muchos pa ses suramericanos. La iglesia y los terratenientes combatieron la monarqu a ante la amenaza de perder sus pertenencias, la primera, y las tierras y los esclavos, los segundos. En 1887, se produjo un golpe de estado que puso fin a la monarqu a. Durante m s de un a o, gobern una autocracia militar que produjo la separaci n de la Iglesia y el Estado, y estableci el matrimonio civil.

PROBLEMAS FUNDAMENTALES DE LA VIDA INDEPENDIENTE

Durante el siglo XIX, los gobiernos de los pa ses reci n independizados se vieron influidos por las fuerzas militares, la sucesi n din stica en el gobierno, las t cnicas de gobierno no delimitadas, los golpes de estado, el exilio de los ciudadanos m s capaces, y el constante fracaso de las constituciones

En el momento de tomar las riendas de los nuevos estados americanos, el elemento criollo no estaba preparado para dirigir el pa s. Las guerras de independencia fueron encabezadas por hombres dedicados a la carrera militar, que dominaban las t cnicas de mando pero que -apenas- pose an cualidades o principios de administraci n p*blica. Como consecuencia de sus victorias militares, controlaron las masas populares, y fueron convirti ndose en caudillos del pueblo, como Sim n Bol var y Jos de San Mart n. Hubo l deres buenos y malos, pertenecientes a todas las clases sociales, del pueblo o de la clase alta, pero todos con algo en com*n: su preocupaci n por la patria. La mayor a de las veces, empezaron luchando por causas nobles, aunque terminaran imponiendo su voluntad, por fuerza o por doctrina, para mantenerse en el poder.

El dictador, por lo general, llegaba al poder despu s de derrocar el r gimen existente. Las dictaduras toman auge en Am rica Latina en las postrimer as del siglo XIX.

La diferencia entre ambos l deres, el caudillo y el dictador, estriba en la forma en que llegan al poder: el caudillo recib a el apoyo de las masas del pueblo, era un l der natural, y ten a grandes sectores del pueblo incondicionalmente a sus rdenes. Por el contrario, el dictador era un l der que se apoyaba en las fuerzas militares para ejercer el control de la regi n. Su gobierno, tir nico y totalitario, menospreciaba o ignoraba el poder legislativo. Tanto uno como el otro promovieron inestabilidad pol tica durante los a os posteriores a la independencia.

La *nica excepci n fue Brasil ya que, una vez logr su independencia de Portugal, llev una vida pac fica libre de dictaduras durante todo el siglo XIX. Esta situaci n permiti al pa s iniciar una vida independiente m s productiva que la de otras regiones. Como resultado, el desarrollo econ mico que alcanz el pa s durante el siglo XIX fue m s s lido.

BIBLIOGRAFIA

Encicloped a Ilustrada Cumbre, 25ta edici n, 1984

Encicloped a Autodidactica Quillet, 26ta edici n, 1985.

Rodr guez, Angel. “Am rica Latina: Tierra de Contrastes”. Ediciones Santillana, Pto. Rico. 1992

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